Una desgracia con suerte ocurrió en la ciudad de Horqueta. Una vivienda de dos plantas se derrumbó en plena tarea de refacción. Dos albañiles quedaron heridos, aunque no fue de gravedad.
El hecho se produjo aproximadamente a las 8.50 de ayer en una casa ubicada en pleno centro de la ciudad. La vivienda que es de propiedad del doctor Pablo Santacruz, médico del lugar, estaba siendo refaccionada por dos albañiles. Estos, se tomaron un tiempo para sorber tereré en la planta baja, cuando escucharon el ruido de arriba. Al intentar salir fueron alcanzados por restos de machimbre, hiriéndolos sin gravedad.
Las víctimas fueron Fidel Fernández, (38), domiciliado en Costa Romero, quien sufrió escoriaciones y Saturnino Escobar, (38) con residencia en el barrio San Roque, quien sufrió traumatismo leve.
Ambos fueron derivados a la clínica San Antonio, donde recibieron los primeros auxilios y luego fueron dados de alta.
La casa es de dos plantas con techo de machimbre y zinc de 12 x 7 metros. Es una antigua construcción y estaba siendo refaccionada para su utilización correspondiente. Hasta ahora aún no se explica la causa exacta del derrumbe, pero fue una desgracia con suerte, ya que está ubicada en pleno centro comercial de la ciudad mencionada.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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