La ciudad de Vallemí está en proceso de recuperación tras la gran inundación que padeció la semana pasada. Se inició la reparación de los caminos vecinales aunque el acceso principal sigue cerrado.
El intendente municipal, Jorge Villalba, dijo que con la ayuda de la maquinaria y hombres del Comando de Ingeniería, se pudo recuperar el camino a Tres Cerros y San Lázaro, vías que sufrieron cortes con la gran lluvia.
Indicó que obtuvo un apoyo del ministro de Obras Públicas, Efraín Alegre, quien se comprometió a enviar un equipo vial para colaborar en la reparación de los caminos vecinales. "Con ese equipo y con el de Comando de Ingeniería, vamos a ir superando los problemas de caminos vecinales", explicó.
Dijo que el objetivo inmediato es habilitar un camino de 17 kilómetros que une las comunidades de Riacho Mosquito y Puerto Casado, de tal manera a abaratar los costos de las balsas, pero que lamentablemente el río Paraguay va creciendo y empieza a desbordar la zona.
Utilizando una balsa que cruza directo el río, el costo de solo 150 mil guaraníes, sin embargo de Vallemí a Casado alcanza 2 millones de guaraníes, para empalmar con la ruta bioceánica.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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