Concepcion.-
Una lluvia de 160 milímetros inundó las calles y viviendas de varios barrios de Concepción. El sistema de desagüe del muro de defensa entró a funcionar, pero de igual forma las aguas inquietaron a la población.
Barrios como Villa Armando, Inmaculada, San Luis, San Antonio, San Jorge, San José Obrero, entre otros, sufrieron de nuevo el impacto de la lluvia, que afectó a la gente principalmente en la madrugada y mañana de ayer.
Las aguas inundaron viviendas y patios, creando zozobra a la población.
Numerosas familias se vieron en la obligación de luchar contra el agua, limpiando y rompiendo cunetas, mientras otras pidieron auxilio a las autoridades, las cuales salieron a verificar la situación.
Incluso se sumaron nuevas familias inundadas, a consecuencia de una obra de empedrado construida sobre la calle Queirós Candia, en el barrio Itacurubí, cuyo sistema de desagüe es deficiente, según la denuncia de los vecinos afectados.
"Desde que se construyó el empedrado empezamos a tener inundación en nuestras casas; es una pena que se haya construido mal la obra", indicó Dionisia Gómez, vecina del lugar.
Por su parte, Agustín Franco, otro poblador de la zona, mostró cómo el agua ingresaba a su patio y vivienda, causando daños a la familia. "Cada vez que llueve ocurre esto y no sabemos a quién recurrir", indicó, muy consternado por la situación.
Los sistemas de bombeo del muro de contención entraron a funcionar desde temprano; sin embargo, ante la persistencia de la lluvia, la inundación seguía a la noche.
Las autoridades acudieron al auxilio de la gente más necesitada, especialmente del barrio San Antonio, e incluso evacuaron a unas familias hasta el polideportivo, por precaución.
LA DURACIÓN.
La lluvia empezó a caer desde la medianoche del domingo y se prolongó hasta el mediodía de ayer, causando estragos en diferentes zonas de Concepción.
Muchas quejas se escucharon durante todo el día, especialmente en Radio Concepción, la única emisora que salió al éter en horas de la mañana.
Los pobladores realizaron duras críticas contra las autoridades por no tomar las previsiones del caso, ya que, en los últimos tiempos, con cada lluvia se produce la inundación y no existe una reacción adecuada de parte de ellas.
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario