Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

27 abr 2010

Un museo particular honra a musicos

Debido a su afición por la música paraguaya, César Rojas Sosa, dueño del museo privado Luis Alberto del Paraná, colecciona instrumentos musicales, ropas y otros enseres de los artistas.

Guitarras, charangos, discos de vinilo, camisas, zapatos, batutas, fotografías y otros objetos de músicos y personalidades de la cultura tienen un espacio en el museo particular de César Chango Rojas Sosa, también propietario de la radio Guyrá Campana, de Horqueta.
El acervo del espacio creció gracias a las donaciones de artistas, así como de familiares y amigos de éstos. Hoy, el sitio posee imágenes de Luis Alberto del Paraná y otros objetos que pertenecieron al músico o a los integrantes de sus conjuntos.
"Legar un patrimonio cultural a la posteridad" es el principal deseo de Rojas al crear este museo.

El lugar forma parte del complejo cultural de la radio Guyrá Campana, en el cual funciona el Teatro Agustín Barboza, que recibe a los artistas durante los festivales públicos.

PRENDA.

Un interesante recuerdo de la película La burrerita de Ypacaraí -de 1962 y protagonizada por Isabel Sarli- fue a parar a los exhibidores de la colección norteña.
"Hay una ca
misa blanca, con bordados, utilizada por Luis Alberto del Paraná en el filme La burrerita de Ypacaraí. Esta prenda llegó al museo gracias al guitarrista horqueteño Papilín Ayala, director de Los barbos", reveló César Rojas.
Explica que Ayala recibió personalmente la ropa de Luis Alberto del Paraná de mano de uno de sus hermanos.
"En la clausura de un festival, realizado años atrás en Horqueta, Papilín me entregó el atuendo de Paraná", recuerda Rojas, quien guarda fotografías y discos de este artista.

COLECCIÓN.

El museo también resguarda varios instrumentos. "Tengo una guitarra del maestro Patiño, un guitarrista concepcionero que acompañaba a Emiliano R. Fernández", cuenta Rojas.
Otra de las piezas del museo es la faja de Adrián Barreto, un músico oriundo de Concepción que integró el conjunto de Paraná por varios años.
También llama la atención un lustroso par de zapatos. "Se trata de las botas del músico Agustín Barboza, donadas por su viuda Yverá, durante un acto solemne, en el marco de un festival", rememora el dueño del acervo.
El humor de Los Compadres no quedó en el olvido, ya que el sitio también incluye prendas de César Álvarez Blanco y Rafael Rojas Doria.
"Tengo objetos de mi amigo Amado del Paraguay, como una camisa y un lente de sol que me obsequió", relata.
En una de las paredes está colgada la guitarra del cantautor horqueteño Chiquín Barreto. "Hay fotos de Julio Jara, el guitarrista de Paraná, cuando visitó el museo", comenta.
Luis Szarán también se mostró dadivoso, ya que regaló una de sus batutas de director. "A veces les pido a los artistas que donen alguna pieza. Varios músicos también me prometieron que, cuando mueran, legarán sus objetos al museo", dice Rojas. Su dueño fundó el museo con el fin de que "las generaciones venideras conozcan el nombre de los cultores de la patria, en el ámbito del arte y la cultura".


No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY