Kuruzu Ñu,. (UH) La fiscala Dora Irrazábal encabezó ayer cuatro allanamientos en Kurusu de Hierro, en busca de nuevos elementos que puedan aportar a las investigaciones sobre el asesinato de los dos oficiales de la Policía, el jueves de la semana pasada.
Los operativos no produjeron nuevos resultados. "No encontramos nada", dijo.
Las casas revisadas por el personal de Antisecuestro, de la comisaría local, como también de la Jefatura policial, fueron las de los parientes de quienes fueron imputados tras conocerse la emboscada en la que cayeron los agentes.
Algunas de las viviendas allanadas corresponden a Marciano Martínez, María Asunción Centurión y Clemencio Bernal. Este último, un hombre de cerca de 70 años, empezó a llorar cuando vio ingresar a los policías a su predio. El hombre no paraba de llorar, a pesar de que el comisario Alvilio Álvarez trataba de tranquilizarlo.
A don Bernal, padre de Gabriel Bernal, uno de los imputados, pensando que sería aprehendido, le subió la presión y urgentemente los paramédicos de las fuerzas de seguridad le tomaron la presión y le dieron de tomar agua fría hasta que se tranquilizara.
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