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12 jun 2010

SOS para las cavernas de Vallemí


Concepción.- (ABC) La serranía que rodea a Vallemí es extraordinaria: cavernas y grutas se encuentran dispersas en un amplio sector. La explotación minera pone en peligro este patrimonio. El uso de dinamita para extraer bloques de mármol pone en peligro las cavernas.

La ciudad de Vallemí se encuentra rodeada de una serranía compuesta sobre todo por rocas calcáreas. Esta formación tiene como característica la posibilidad de que en su interior se formen cavernas y grutas.
La localidad de Tres Cerros, por ejemplo, ubicada siete kilómetros al sur de Vallemí, a orillas del río Paraguay, frente a Puerto Casado, tiene un conjunto impresionante de cavernas. Recorrer las elevaciones se convierte en una extraordinaria aventura, ante la posibilidad de recorrer las entrañas de estos cerros.
Solo en Vallemí se puede encontrar un conjunto de cavernas. En ninguna otra parte del país se puede disfrutar de un paisaje tan particular, como estas formaciones huecas que permiten adentrarse dentro de espacios confinados por la misma naturaleza.
Dada la particularidad de que las cavernas solo se encuentran en Vallemí, salvo otros casos aislados, como el pequeño espacio existente en la cumbre de cerro Galván, Puerto Casado, estas formaciones naturales constituyen patrimonio nacional.

Actividad minera

Alrededor de estos cerros gira una intensa actividad minera. Pequeñas empresas familiares se montaron al pie de las elevaciones y buena parte de la población de San Lázaro, Vallemí y Tres Cerros viven de las rocas que extraen con explosivos.
La gente que trabaja en las canteras es pobre de solemnidad y vive en condiciones de semiesclavitud: si no agarran el pico, ingresan en las caleras; cualquiera de las dos opciones tiene la misma cuota de sacrificio.
Dado el abandono en que viven, tampoco tienen muchas opciones para abandonar las canteras o las caleras. La tuberculosis es un mal extendido y al observar las condiciones de trabajo en las caleras, respirando el fino polvillo de la cal viva, es fácil comprender por qué es difícil alcanzar los 50 años.
No es todo: en San Lázaro existen valiosos yacimientos de mármol que no son explotados como tales. No se tienen fondos ni apoyo gubernamental para desarrollar una alternativa a la cal, entonces el mármol se convierte en cal. Una verdadera locura.

SOS para las cavernas

La próxima pavimentación de la ruta Concepción – Vallemí se convertirá en una oportunidad para consolidar la fabricación de cal, dado que se tendrá una nueva vía de comunicación. Esta posibilidad aumentará el riesgo de destrucción de las cavernas y los yacimientos de mármol. Las canteras no significan mejores condiciones de vida para la población, al contrario.
Sin embargo, no existen alternativas para impulsar nuevos sistemas económicos, salvo la extracción salvaje de recursos naturales. Las vibraciones causadas por el uso indiscriminado de explosivos repercute en forma negativa en el interior de las cavernas. Dada la fragilidad de estas formaciones, terminarán cayendo.
La pavimentación de la ruta a Vallemí tiene que convertirse en una opción para mejorar las condiciones de vida de la gente, no en una herramienta que no haga otra cosa sino fortalecer modelos que llevan a la destrucción y a un creciente empobrecimiento.
Las cavernas de Vallemí son únicas; podemos perderlas definitivamente si dejamos que la dinamita sea el único grito que se escuche, en medio de nuestro silencio.

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