Concepción.- (UH) Una vez más el fiscal de Medio Ambiente de Concepción, Richard Alarcón, intervino 12 carbonerías ubicadas en la fracción Calaverita del barrio San Roque de la capital del primer departamento, que funcionan desde hace mucho tiempo, pese a la permanente oposición de los pobladores.
El agente fiscal ordenó que en un lapso de 3 días, todos los hornos deberán parar y anunció que en setiembre del año pasado ya había solicitado a la jueza de turno, María de Giaccomi, una medida cautelar, cosa que aún no tuvo respuesta.
"Voy a reiterar mi pedido y solicitaré la constitución del Juzgado hasta este lugar, esto ya no puede seguir así", indicó Alarcón.
El representante del Ministerio Público explicó a los carboneros que deben cambiar de lugar, ya que se encuentran en el radio urbano de la ciudad, donde por ley y ordenanza no puede operar ninguna carbonería.
Francisco González, presidente de la comisión vecinal, indicó que exigen la inmediata reubicación de los carboneros, porque a consecuencia de su funcionamiento se enferman niños y adultos mayores, que no soportan el humo que despiden los hornos.
Hermes González, uno de los carboneros, alegó cuestiones sociales y que se mudarán si es que las instituciones les ayudan en la construcción de los hornos así como con un terreno.
Milciades Miranda, secretario municipal, les anticipó que la Comuna no está en condiciones de adquirir o ceder terreno, y que los interesados deberán buscar un nuevo lugar de operación, lejos de la ciudad.
De acuerdo a la denuncia de los vecinos, unas 1.000 personas soportan a diario el humo que despiden los hornos y que afectan directamente la salud de los pobladores.
DE LARGA DATA.
Los vecinos de la zona ya habían iniciado esta denuncia hace varios años. La intervención fiscal se había producido en el 2009, ocasión en que un grupo de productores de carbón se trasladaron a otro lugar. Sin embargo, el grupo liderado por Hermes González se quedó y a ellos se sumaron otros completando 12 hornos, que están ubicados a metros de las viviendas.
La excusa de los carboneros es la pobreza, que es una cuestión que afecta a todos los pobladores del lugar. No obstante, los vecinos les indicaron que ellos no producen carbón, pero igual sobreviven.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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