(PPN) Los estudiantes que participan de la campaña Exigí, Junta y Ganá, que organiza el Ministerio de Hacienda, a través de la Subsecretaría de Estado de Tributación (SET), tienen tiempo para juntar los comprobantes de venta hasta el 30 de setiembre. La sexta edición de la campaña distribuirá 6.320 millones de guaraníes (U$s 1.324.000) en premios.
La campaña de recolección de boletas comenzó el 1 de agosto y se extenderá hasta finales de este mes. Los estudiantes deben juntar comprobantes legales de sus respectivos departamentos.
Desde el 1 de octubre y hasta el 8 se procederá al conteo de boletas en cada institución educativa para luego asentar los datos en actas y planillas que se presentará a la SET en carácter de declaración jurada.
Una vez recibidas y procesadas todas las actas, se determinará la nómina de los 98 colegios preclasificados en base a la información de las declaraciones juradas. Los colegios preclasificados deberán presentar las urnas con las boletas recolectadas para su posterior verificación.
Serán premiados 64 colegios con 55 millones de guaraníes cada uno; el director y el profesor guía recibirán 5 millones de guaraníes cada uno de ellos, y cada estudiante del colegio ganador recibirá un millón de guaraníes. También será premiado un comerciante por cada departamento de los colegios ganadores con 5 millones de guaraníes.
El objetivo de este campaña, que se realiza por sexto año consecutivo, es fomentar la formalización de la economía a través de la expedición de boletas legales por parte de los comercios. Además se pretende formar a los jóvenes en educación tributaria.
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario