CONCEPCION (ABC). Una madre de familia denunció que los palitos vitaminados distribuidos en la escuela “Jorge Sebastián Miranda” de Concepción estaban enmohecidos. La directora de la institución explicó que hubo un retraso en la entrega y muchos paquetes estaban húmedos, lo que habría facilitado la descomposición del panificado. La propietaria de la empresa proveedora rechaza ambas versiones.
Norma Gutiérrez denunció que los palitos vitaminados entregados en el marco de la merienda escolar en la escuela “Jorge Sebastián Miranda” de esta capital departamental estaban enmohecidos.
La mujer, madre de alumnos de la mencionada escuela, ubicada en pleno centro de esta ciudad, dijo que se percató de que uno de sus hijos tenía en su poder una cantidad de palitos vitaminados que son distribuidos en las instituciones educativas del primer departamento. Al revisarlo, se dio cuenta de que los panificados estaban enmohecidos, lo que llamó su atención.
En ocasiones, sus hijos traen los palitos entregados en la escuela porque no quieren consumir, debido a que el sabor no agrada a los menores.
Agregó que, “seguramente, muchos padres de familia no están enterados de esta situación”.
Por su parte, la directora de la institución, profesora Sonia Fretes, mencionó que pudo observar que algunos paquetes estaban húmedos. Esa situación habría posibilitado la descomposición antes de la fecha de vencimiento.
Asimismo, señaló que muchos paquetes han llegado a su fecha de vencimiento, pero son desechados.
Por otro lado, la propietaria de Distrimerc de Asunción, Fátima Torres, expresó que es muy difícil que los palitos se descompongan.
“Nuestro producto es entregado dos veces al mes a las escuelas, distribuimos una cantidad para diez días hábiles (25.000 kilos). Muchas veces en las escuelas no se tienen clases, lo que hace que la cantidad se vaya acumulando. El lugar donde es almacenado el producto también es importante porque puede que estén en lugares húmedos. Existe un control permanente en la elaboración y distribución”, dijo.
Respecto al sabor, la empresaria señaló que realizan cambios de esencias para que los consumidores no se cansen de un mismo sabor.
La secretaria de Educación de la Gobernación, Arminda Bazán de López, manifestó que en otras ocasiones han recibido denuncias de que los palitos no estaban en condiciones para el consumo.
“Cuando recibimos la denuncia, enseguida llamamos a la empresa, y se cambian los paquetes. Sobre los palitos que han vencido y son recibidos por los directores, son ellos los responsables también, porque no deben recibir si es que estuvieran vencidos”, sostuvo.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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