(ABC) La Industria Nacional del Cemento (INC) reinició a las 13:26 del domingo pasado la producción de clínker, principal insumo del material de construcción. El horno, situado en la fábrica de Vallemí de la estatal, estuvo paralizado durante una semana por el recalentamiento del casco.
Hasta ayer en horas de la tarde, la producción del horno refractario de clínker todavía no alcanzaba la capacidad de 2.000 toneladas por día, sino que solo llegaba a las 1.800 toneladas. Así lo informó a nuestro diario el técnico de planta José Benítez.
Explicó que la temperatura del casco se encontraba en estado normal “hasta el momento”. Sin embargo, advirtió que la marcha del horno no está asegurada, ya que no se realizó el mantenimiento correspondiente.
De los 35 metros de ladrillos refractarios que habían sido dañados por los constantes paros del horno y la utilización de un combustible de mala calidad, las autoridades de la estatal decidieron renovar solamente 6,8 metros, según los datos de la estatal.
Los técnicos de la INC aseguran que se deben registrar dos paros de horno al año, pero en la administración actual, presidida por Optaciano Gómez Verlangieri, ya se produjeron 16 paros en los últimos dos años. Es decir, un promedio de ocho paralizaciones anualmente.
En la planta de Villeta, donde se encuentra el molino de cemento, todavía no se normalizó el despacho del material de construcción. Para ayer se tenía previsto entregar 40.000 bolsas, de acuerdo a lo informado por el director de fábrica, Silvio Delgado.
La cantidad normal de suministro de la planta de referencia está entre 50.000 y 55.000 bolsas por día, de lunes a viernes. En las últimas semanas, las entregas diarias de INC no superaban las 30.000 bolsas de cemento, en promedio. Por la escasez de clínker, en algunos días incluso se llegó a entregar apenas 15.000 bolsas.
La demanda de cemento en el mercado oscila actualmente entre 70.000 y 80.000 bolsas por día, lo que significa que de acuerdo al promedio de entrega de la INC de los últimos días, la estatal está atendiendo menos del 50% del consumo interno.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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