Concepción.- (UH) Familias productoras de frutas y verduras de Sagrada Familia esperan apoyo estatal para reiniciar sus tareas. Quedaron sin mediasombra, principal elemento para la producción estival.
Según explicaron los afectados, el intento de reiniciar las tareas productivas se vuelve difícil, ya que los productores hortícolas perdieron gran parte de su mediasombra, que es un elemento indispensable para esta época, y muy caro, que ellos obtuvieron gracias al apoyo del Estado.
En esta condición se hallan dieciocho familias de dos comités de agricultores de Sagrada Familia que no saben por dónde comenzar. "Estamos remendando nuestra mediasombra, pero la verdad es que se perdió casi todo", dijo Heriberta Leguizamón, presidenta de uno de los comités.
Agregó que necesitan el apoyo de algunas instituciones para reponer su mediasombra y semilla para el reinicio de los trabajos. "Con la mediasombra vamos a recuperarnos rápido, pero en esta condición serán complicadas nuestras vidas", reiteró Heriberta.
Por su parte, Julián Bogado, socio del comité, destacó que solo han recibido chapas y luego ninguna ayuda más. "De nosotros dependen otras familias que son revendedoras, todos nos quedamos sin trabajo", explicó Bogado.
Emergencia Nacional está entregando de a poco la ayuda, que consiste en chapas, kit de víveres y semillas, con apoyo de la Gobernación departamental.
No obstante, estas familias trabajadoras de la huerta necesitan mayor atención, porque perdieron costosos elementos, que de por sí no podrán reponer.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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