Pto.Casado.- (UH) La Escuela Básica Nº 2894 Gral. Bernardino Caballero de Puerto Casado atraviesa un difícil momento antes del inicio de las clases, debido a que la institución fue violentada por personas extrañas a quienes no se ha podido identificar.
La directora de la escuela, Milva Alegre, dijo que no tienen idea de a cuánto asciende la pérdida que tuvieron. Se violentaron las puertas y ventanas, y se rompieron los vidrios. Los malhechores dejaron desparramados por el piso los libros y elementos que son de los alumnos.
Ahora la institución no encuentra forma de reponer la pérdida que fue ocasionada por personas inescrupulosas e irresponsables que dañan una escuela que sirve a gente humilde.
La comisión de padres hace lo posible para reparar el daño causado mediante la realización de actividades.
Algunas autoridades pretenden ayudar a la institución con el dinero recaudado en un próximo evento de carnaval que la Municipalidad estará organizando.
Aun así, aguardan la asistencia del Ministerio de Educación para proveerles de algunos materiales que faltan.
El daño y perjuicio justo antes de comenzar las clases se debe a la falta de conciencia de la población de Casado.
Las inscripciones comenzaron en casi todas las instituciones de la localidad. La grata noticia para la familia educativa es la gratuidad de la educación media.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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