Pto. Casado.- En las principales localidades del Alto Paraguay, Chaco, como Fuerte Olimpo (capital) y Puerto Casado, se reanudaron ayer los servicios de transporte público, después de tres meses. Los viajes fueron suspendidos por la inclemencia del tiempo que se registraron en la zona con abundantes lluvias que imposibilitaron la circulación de colectivos.
Son unidades que corresponden a la empresa Stel Turismo, único medio que opera en el departamento.
Las constantes precipitaciones que se registraron estropearon los caminos que unen las localidades e incluso dejaban empantanados a los ómnibus, obligando a suspender los viajes.
Los pobladores se vieron forzados a utilizar el servicio de los barcos a pesar de estar abarrotados de cargas y pasajeros que por la demanda volvieron a usarse.
Los caminos de la región no tienen ni un kilómetro de asfaltado, en algunas zonas se realizan reparaciones constantes y en lugares donde hay establecimientos ganaderos, el peaje se cobra muy caro, incluso más que en otros puestos de la ruta Transchaco.
La ruta Bioceánica que une Puerto Casado con la Transchaco en poco tiempo se estropeó por falta de mantenimiento.
Es un enripiado que causa daños a los vehículos por las piedras que se esparcen en el camino. Destruye los neumáticos volviéndose peligrosos para muchos pobladores que viajan constantemente por ese trayecto.
No existe señalizaciones en puntos estratégico ni control alguno para regular la alta velocidad que imprimen los conductores.
En caso de accidentes o cualquier percance tampoco existe cobertura de telefonía celular u otras formas de comunicación para pedir auxilio.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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