Loreto.- (UH) La Secretaría Nacional de la Vivienda y el Hábitat (Senavitat) entregó casas a personas no adjudicadas de Loreto según la denuncia de familias que debieron ser beneficiadas y exigen el cumplimiento de la entrega.
La Senavitat entregó, el año pasado, las diez primeras viviendas populares a las familias del asentamiento 8 de Diciembre de Loreto, distante a 20 km de Concepción. Sin embargo, tres de las adjudicadas ni siquiera fueron informadas del hecho y jamás recibieron las casas, que fueron entregadas a otras personas.
Según los denunciantes, la comisión sin techo entregó las viviendas a otras tres familias que ni siquiera figuraron en la lista e incluso, dos de ellas ya poseían casas propias. Explicaron que la Senavitat envió a un inspector de nombre Ovidio Insfrán que constató la grave irregularidad.
"No supimos de la adjudicación, todo se manejó con hermetismo y la entrega de las casas se realizó en forma simbólica a las apuradas", dijo Asunciona Alfonso, una de las beneficiadas sin vivienda. Agregó que indefectiblemente la Senavitat debe aclarar el hecho y devolver las casas a sus verdaderos dueños.
La concejala municipal, Mónica Barboza afirmó que desde la Junta Municipal impulsará a que se regularice la situación.
Augusto Centurión, presidente de la Comisión Sin Techo, manifestó que las viviendas fueron entregadas a otras personas, porque las adjudicadas no ocuparon el asentamiento.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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