Hay esperanzas en mejoras viales
Concepción.- (ABC) Las diferentes rutas de acceso y salida al departamento de Concepción están siendo reparadas y en el caso de la que une la capital departamental con la ciudad de Vallemí está en plena etapa de construcción del pavimento.
La semana pasada el ministro de Obras Públicas, Efraín Alegre, recorrió el tramo que une Concepción- Hugua Ñandú y San Carlos del Apa, y tiene previsto la construcción de puentes y el mejoramiento de esa vía.
Estas acciones demuestran que para las autoridades de turno el norte también existe y no se han “olvidado” de esta parte del país que siempre ha sido postergada. Sin embargo, para muchas personas, coloradas principalmente, las autoridades actuales están utilizando las obras del gobierno para buscar la reelección, en el caso de Lugo, y de ganar adeptos para la presidencia en el caso del ministro Alegre.
Con estas obras se va a paliar en algo el aislamiento de las mencionadas localidades, pero no se deben seguir olvidando otras vías que son muy importantes para el desarrollo de otras zonas y se encuentran en pésimas condiciones.
Las consideradas por los opositores como las “rutas para el poder” son muy necesarias no solo para el primer departamento sino para todo el país. Sin entrar a juzgar las acciones que se vienen realizando, el trabajo de mantenimiento de la Ruta V “Gral. Bernardino Caballero” y el de la ruta “Cnel. Rafael Franco” que une a Concepción con Pozo Colorado son obras muy importantes.
Los gobiernos anteriores han concluido la pavimentación de las rutas Gral. Bernardino Caballero y Cnel. Rafael Franco, pero no realizaron los mantenimientos y se deterioraron rápidamente. A muchos no les importa cuál es la intención de las autoridades, sino solamente salir del aislamiento.
Una ruta de todo tiempo evitará que la gente utilice el aislamiento para no trabajar. Generalmente dicen que en días de lluvia no se pueden hacer llegar los productos a los mercados y se pierden en las chacras.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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