Concepción.- (ABC) Dos de los tres tramos de la nueva ruta que conectará Concepción con Vallemí continúan con dificultades en la liberación de las franjas de trabajo, entorpeciendo las tareas que deben realizar las contratistas. Los afectados plantearon sus reclamaciones a la cartera de Obras Públicas, ya durante la administración de Efraín Alegre, quien prometió solución, pero siguen los inconvenientes.
Alegre, en su momento, manifestó que lamentaba las dificultades con las que estaban tropezando las contratistas con los propietarios de las tierras que se encuentran en el trazado de la nueva ruta que conectará Concepción con Vallemí, y advirtió que se vería obligado a actuar con el rigor de la ley, para liberar la franja de dominio, para el normal desarrollo de las obras en el sector.
La pavimentación asfáltica cuenta con la financiación de los Fondos de Convergencia Estructural del Mercosur (Focem).
La inversión prevista se encuentra en el orden de los US$ 100.000.000 y las obras están divididas en tres tramos.
La primera sección está a cargo del Consorcio Tagatiyá que está integrado por la empresa argentina CCI y tres firmas paraguayas: Edivisa (Emilio Díaz de Vivar), Viviendas Paraguayas (Oscar Rubiani) y Chávez Haussman Construcciones (Miguel Ángel Chávez).
La ejecución del tramo dos fue encomendada a T&C (Francisco Griñó) y la última sección a la empresa Benito Roggio e Hijos (Oscar Franco).
El Consorcio Tagatiyá presupuestó el primer tramo, de 51 kilómetros, que arranca en Concepción, en G. 134.889.690.164. Por su parte, T&C construirá el segundo tramo, de 60,63 kilómetros, a un costo de G. 167.500.108.748, y Benito Roggio, el tercer tramo, de 58,2 kilómetros, lo hará en G. 147.208.569.116. En todos los casos rige un plazo contractual de 30 meses.
El problema de liberación de franja de trabajo se observa especialmente en el tramo dos. La denuncia presentada señala que los administradores del ganadero brasileño Gildo Porto Guerra, del establecimiento Belho Horizonte, presentaron una serie de obstáculos al trabajo de la contratista.
“Realmente todo esto nos resulta incomprensible que quienes más se van a beneficiar con estas infraestructuras estén siendo barreras u obstáculos para el desarrollo, y puede causar tremendos perjuicios al Estado paraguayo”, había expresado el ex ministro de Obras.
La administración de Cecilio Pérez Bordón prometió buscar una rápida salida al problema y por otro parte, a la fiscalización de las obras en marcha, teniendo en cuenta que los anteriores responsables del MOPC no llamaron a concurso para estos trabajos.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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