(ABC) El Ministerio de Obras Públicas informó que el Estado se hará cargo del pago de indemnizaciones a los dueños de las propiedades que se verán afectadas por el trazado de la ruta que une Concepción con Vallemí. La liberación de las franjas de dominio causó retrasos en las obras preliminares del futuro tramo que será construido en varios tramos.
La ruta será ejecutada en tres secciones y tiene actualmente un avance de alrededor del 18% . La primera sección está a cargo del Consorcio Tagatyjá, integrado por la empresa argentina CCI y tres firmas paraguayas: Edivisa (Emilio Díaz de Vivar), Viviendas Paraguayas (Óscar Rubiani) y Chávez Haussman Construcciones (Miguel Ángel Chávez). El tramo dos fue encomendado a Topografía & Caminos y la última parte, a Benito Roggio e Hijos .
El primer tramo, de 51 kilómetros, que arranca en Concepción, tiene un costo de G. 134.889 millones. T&C construirá el segundo tramo, de 60 kilómetros, por G. 167.500 millones y Benito Roggio; el tercer tramo, de 58 kilómetros, por G. 147.208 millones. El plazo contractual, en todos los casos, es de 30 meses.
El MOPC informó que el pago se hará conforme a los procedimientos y previo control correspondiente, que se iniciará esta semana.
El abogado José Durán, director de Asuntos Jurídicos, junto a un equipo técnico de profesionales e ingenieros fueron comisionados al norte para tratar el tema de la liberación de las franjas de dominio y mantuvo junto a sus acompañantes una reunión con los intendentes de Concepción, Alejandro Urbieta, y de Loreto, Gerardo Farías.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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