Concepción.- El Dr. Rangel García Boffill, coordinador regional de la Atención Primaria de la Salud (APS), sostiene que los equipos de salud de la zona de Concepción se encuentran capacitados para asistir a los pacientes con dengue, tanto para diagnosticar como para tratar el mal, y por supuesto, para llevar a cabo el bloqueo correspondiente, de forma a impedir que los pequeños brotes puedan convertirse en futuras epidemias.
El pasado sábado se desarrolló una capacitación importante para todos los profesionales médicos del departamento, con el propósito de actualizar y potenciar las capacidades del personal en cuanto al diagnóstico y tratamiento de pacientes con dengue.
Según el Dr. García Boffill, hasta el momento Concepción no se encuentra en epidemia con respecto al virus dengue; sin embargo, se halla posicionado como uno de los primeros tres departamentos con riesgo a contraer el tipo grave.
García ratificó que el departamento, por medio de los Equipos de Salud de la Familia, está preparado para enfrentar la ocurrencia de cualquier epidemia. “Nuestros equipos de salud están capacitados para diagnosticar, notificar, tratar a los pacientes y a efectuar el bloqueo necesario, para impedir que los pequeños brotes puedan convertirse en epidemia”, refirió.
En otro momento, reveló que se están llevando a cabo tareas de vigilancia, control de sospechosos, tratamientos domiciliarios a pacientes con dengue leve, y el traslado a tiempo a aquellos que presenten signos de alarma o sospechas, para que sean internados en un segundo nivel de atención.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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