Excombatiente cumple 101 años
Ycuá hovy, CONCEPCIÓN.-(UH) Un veterano de la Guerra del Chaco cumplió 101 años de vida. La fiesta fue celebrada en la comunidad de Ycuá Hovy, distrito de Concepción, sorprendiéndole fuerte y vigoroso.
Se trata de don Marciano Báez, quien había nacido, según explicó en Quiindy el 21 de abril 1911. Los 101 años merecieron un festejo, que se concretó el sábado, en la casa de uno de sus 80 nietos, donde acudieron sus descendientes.
Tuvo 8 hijos de los cuales solo 3 sobreviven. Tiene 80 nietos e innumerables bisnietos y algunos tataranietos.
Don Marciano fue combatiente durante la Guerra del Chaco, se alistó en 1932, fue al frente a defender a la patria, pero fue herido en 1935 en una pequeña escaramuza, que según explicó, no ameritaba que nadie fuese herido, pero que por un pequeño descuido, él y un camarada fueron alcanzados por las balas enemigas.
Tras concluir la contienda viajó al norte del país, donde formó su familia permaneciendo hasta el momento en el distrito de Concepción.
LONGEVIDAD
Don Marciano cree que su perdurable vida obedece a la buena vida que ha llevado. "No me puedo quejar siempre anduve bien, he consumido coco, maní, locro, poroto, por eso soy fuerte y voy a vivir 20 años más" indicó.
El veterano aún es fuerte y vigoroso, mantiene intactos sus cinco sentidos. Hasta bailó con sus hijas y nietas en el festejo del cumpleaños.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
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La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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