El grupo guerrillero Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), dedicado a los secuestros extorsivos en el norte del país, reapareció luego de una larga inactividad y amenazó a una periodista radial.
El EPP dejó una nota manuscrita en la vivienda de Claudia Cazal, periodista de noticias generales de radio Aquidaban de Concepción, a 440 kilómetros al norte de Asunción, que decía "No al periodismo burgués, apañado por protección de ministros corruptos y parentescos".
Agregó que "la lucha armada continúa. Fuera la vasura (basura) de la burguesía. Viva el EPP. Escuadrón Urbano. Los tuyos perecerán".
Cazal declaró el miércoles a los periodistas de Asunción que encontró la nota el martes "en el interior de mi vivienda. Soy sobrina de Oscar Bajac, uno de los nueve miembros de la Corte Suprema de Justicia. No quiero creer que me amenacen sino más bien creo que es un amedrentamiento porque meses atrás dije por radio que el EPP, probablemente, tiene razón al querer una sociedad igualitaria pero equivoca su método de lucha".
"Ahora cuidaré mis palabras", añadió, aparentemente asustada.
El ministro del Interior Carlos Filizzola dijo que agentes especiales investigan el caso.
La banda rebelde, con una fuerza de aproximadamente cuarenta personas según el Ministerio del Interior, opera en los bosques de los departamentos San Pedro y Concepción.
El año pasado el grupo atacó con explosivos un edificio de la fiscalía y un pequeño cuartel policial matando a dos agentes. En años anteriores concretó cinco secuestros extorsivos.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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