Intendente aplica medica de austeridad ante poca recaudación
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| Intendente de Concepción |
Concepción.- El Ing. Alejandro Urbieta, Intendente Municipal, decidió prescindir de treinta y ocho contratados a fin de priorizar arreglo de calles y obras de infraestructura.
La Intendencia Municipal informa a la ciudadanía en general la difícil situación que atraviesa la administración municipal ante varias deudas atrasadas como la ANDE con la que mantiene una deuda de más de trescientos millones de guaraníes, con la ESSAP unos cuatrocientos millones, por demanda judicial en administración anteriores con la EMPRESA TECNO una deuda de unos trescientos cincuenta millones, sin contar con la deuda con la caja de jubilaciones. Toda esta situación hace que sea difícil para la Municipalidad de Concepción responder a todas las exigencias y requerimientos justos de la comunidad.
Por esta situación, la Administración Municipal de Concepción ha tenido que rescindir contrato con treinta y ocho funcionarios y ha recortado el rubro de publicidad entre otros a fin de priorizar el arreglo de las calles y obras de infraestructuras que demandan mucho gasto en combustible. Últimamente la empresa proveedora de combustible ha cortado el suministro por falta de pago.
Recientemente por reparación del equipo vial se desembolsó unos doscientos cincuentas millones de guaraníes aproximadamente, significando esto la insolvencia posterior para pago de jornales a los funcionarios.
El Intendente Municipal exigió a los directores de todos los departamentos aplicar una severa medida de austeridad, reciclar los materiales de oficina y mayor eficiencia a todos los funcionarios. Se espera la comprensión de la ciudadanía, y sobre todo, se pide a los ciudadanos abonar en conceptos de tasas, impuestos, alquileres de manera que se pueda contar con los fondos necesarios para los trabajos de adoquinados y arreglos de calles.
Fuente: Municipalidad de Concepción
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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