CONCEPCIÓN (ABC). Pobladores del departamento de Concepción reclamaron ayer el arreglo de caminos, salud, seguridad y educación durante la audiencia pública de la campaña “Para escuchar a la gente” que lleva adelante la Cámara de Diputados.
El encuentro se llevó adelante en la Gobernación y contó con la presencia del presidente de la Cámara, Víctor Bogado (ANR); el vicepresidente Carlos Soler (PQ), los diputados departamentales Ramona Mendoza (PLRA), Luis Neuman (PLRA) y Magdaleno Silva (ANR).
Una importante cantidad de personas reclamó la ausencia del Estado en todos los ámbitos.
Un clamor recurrente fue el deplorable estado de las rutas. Cuestionaron el tramo que une las ciudades de Concepción y Vallemí, que a pesar de estar siendo acondicionado para la pavimentación carece en gran parte de caminos alternativos en buenas condiciones.
Otro punto sobre el cual insistieron los pobladores fue la seguridad. Indicaron que la no captura de miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) que perpetra ataques a sedes de la policía, la fiscalía y propiedades privadas hacen que los inversores no quieran llegar al primer departamento.
También se escucharon varias denuncias de asegurados del Instituto de Previsión Social (IPS) que se quejaron por la falta de medicamentos y por la actual sede del establecimiento sanitario. La falta de ambulancias en Vallemí y en la colonias San Alfredo se puso a conocimiento de las autoridades. En cuanto a educación, se denunció que existe una gran cantidad de escuelas y colegios que necesitan reparaciones y no reciben respuesta del MEC.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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