Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

30 jul 2012

Conozca más sobre el Impuesto a la Renta Personal

El Impuesto a la Renta Personal (IRP) entra en vigencia a partir del próximo miércoles 1 de agosto. Esto significa que cualquier persona que supera los 120 salarios mínimos de ingresos (G. 198.984.000), en cualquier momento del año, sin importar que sea de forma ocasional, deberá liquidar el gravamen.

La Ley Nº 4673 que "modifica y amplía disposiciones de la creación del Impuesto a la Renta del Servicio de Carácter Personal" entrará en vigencia a partir del 1 de agosto. Así lo establece el proyecto de decreto que prepara el Ministerio de Hacienda, a través de la Subsecretaría de Estado de Tributación (SET), y que se dará a conocer en los próximos días.
El plazo para la inscripción en el RUC es de 30 días, contados a partir del día siguiente de haber superado la cifra establecida. Es decir, que en el caso de percibir un ingreso que supere los 120 salarios mínimos, al día siguiente comienza la cuenta regresiva de los días establecidos para la inscripción.
Cabe destacar que el pago del impuesto es anual y comenzará en el 2013. La presentación de la declaración jurada y el pago del impuesto se realizarán hasta el mes de junio del año siguiente al ejercicio fiscal que declara.
El pago del IRP se debe realizar siempre y cuando los ingresos sean mayores que los egresos (gastos e inversiones). De lo contrario, el contribuyente solo deberá presentar la declaración jurada relevando el movimiento de ingresos y egresos.
Esto significa que el contribuyente posee la facultad de deducir frente a sus ingresos una serie de descuentos, y/o aportes legales, gastos de la familia en educación, salud, vivienda, inclusive las remuneraciones realizadas al servicio doméstico (siempre que conserve los comprobantes de los egresos).
En el caso del servicio doméstico siempre que se cuente con la boleta de pago de Instituto de Previsión Social (IPS) y el recibo de salario.
La tasa establecida del IRP es del 10% cuando los ingresos gravados superen los 120 salarios mínimos anuales y 8% cuando los ingresos gravados fueran iguales o inferiores a 120 salarios.



Para las personas no domiciliadas en el país y que accidentalmente obtengan rentas aquí, la tasa será del 20% sobre el 50% de los ingresos percibidos, cualquiera sea el monto. Por ejemplo, los artistas internacionales que realicen presentaciones en el país deberán pagar este porcentaje vía retención de impuestos.
También son contribuyentes del IRP, además de las personas físicas, las Sociedades Simples, que es igual a la unión de personas físicas para cumplir una prestación de servicio en conjunto, como los estudios contables y jurídicos. Para estas sociedades no importa cuál sea su nivel de facturación, cualquiera sea el monto de sus ingresos, ya están afectadas por el IRP desde el 1 de agosto.

CONTRIBUYENTES

La normativa del IRP establece que las personas físicas domiciliadas en Paraguay serán contribuyentes si desde el 1 de agosto del hasta el 31 de diciembre del año 2012 obtengan ingresos gravados que superen el rango no incidido (G. 198.984.000 para el primer año de vigencia).
Luego, el rango irá disminuyendo en 12 salarios mínimos por cada año de vigencia, hasta llegar a 36 salarios mínimos anuales (año 2019), fecha en la cual, el impuesto estará en plena vigencia.
Mientras que las personas físicas no domiciliadas en el país serán contribuyentes desde la entrada en vigencia del impuesto, sin necesidad de llegar al rango incidido por los servicios que presten en el país. Así también las Sociedades Simples serán afectadas por el tributo sin necesidad de llegar al rango incidido.

Fuente: UH

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY