Recomendaciones para evitar la Gripe
Los hábitos saludables pueden proteger a todos los miembros de la familia contra el virus de la influenza, y evitar que éste se propague en la casa, el trabajo y la escuela. Algunas prácticas sencillas ayudan a detener y prevenir la transmisión del virus.

1. Cúbrase la boca y la nariz: use un pañuelo desechable cuando tosa o estornude y luego tírelo en el basurero. Si no tiene pañuelo, cúbrase la boca y la nariz con el ángulo del codo.
2. Lávese las manos con frecuencia o desinféctela con alcohol en gel: lávese las manos desinféctela con alcohol en gel cada vez que tosa o estornude. Lavarse las manos evita la transmisión del virus de la influenza y de otros gérmenes.
3. Recuerde a los niños que ellos también deben practicar hábitos de higiene: el virus de la influenza y otros gérmenes pueden propagarse fácilmente.
4. Mantener hábitos saludables ayuda a reducir las enfermedades y los días de ausencia por la enfermedad: es importante, ya que va a sentirse mejor al hacer las cosas que debe hacer por su salud.
5. Los hábitos saludables detiene la transmisión del virus de la influenza en la casa, el trabajo y la escuela.
6. La vacunación anual contra el virus de la influenza, lo protege a usted y a los suyos de desarrollar formas graves de la enfermedad.
Fuente: MSPBS
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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