SENAVE confirma caracol africano
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Jorge Recalde, de la Secretaría del Ambiente de la Gobernación, y José Balmaceda de la Seam, observan los caracoles en la casa de Ignacio González, en Concepción. |
El temido caracol gigante africano (Achatina fulica) ya fue encontrado en la zona de Itá Enramada de nuestra capital, en el barrio Laurelty de San Lorenzo, en distintos puntos de Ciudad del Este, en Presidente Franco, en Ayolas y en el barrio Itacurubí de Concepción, confirmó ayer el Senave.
Aunque hasta el momento no hay registros de que el caracol africano esté perjudicando cultivos comerciales en la región, ya representa un problema para la agricultura familiar en varias zonas, según dio a conocer ayer el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave), presidido por el Ing. Agr. Jaime Ayala.El mismo destacó que la Secretaría del Ambiente (Seam), el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSP y BS) y el ente a su cargo firmaron ayer un acta de compromiso sobre las acciones que realizarán, a fin de intensificar las medidas de control para evitar la proliferación del caracol gigante africano.
Para coordinar las acciones y articular los avances sobre la alerta que fue activada, se encargarán las siguientes dependencias, por Salud, Dirección General de Vigilancia de la Salud; por la Seam, Dirección de Vida Silvestre; y por el Senave, la Dirección de Protección Vegetal.
Explicó que el caracol Achatina fulica es considerado una de las 100 plagas más perjudiciales del mundo, y que ya fue localizado en el barrio Itá Enramada de nuestra capital, en Laurelty de San Lorenzo, en varios puntos del Alto Paraná, en Ayolas (Misiones) y en la capital del primer departamento.
Fuente: ABC
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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