Horqueta.- El intendente de Horqueta, Artuto Urbieta, señaló que la Policía Nacional descarta que integrantes del grupo armado hayan atacado la estancia de su tío, Félix Urbieta, ubicada en el caso urbano de la ciudad.
Cerca de las 20:00 horas de ayer, cinco hombres enmascarados ingresaron a la estancia del ganadero Félix Urbieta, tío del intendente de Horqueta, Arturo Urbieta, y robaron tres armas largas, dos revólveres, una pistola, dinero en efectivo y otros objetos de valor. El establecimiento "San Francisco" se ubicada a unos 18 kilómetros del casco urbano de la ciudad de Horqueta, departamento de Concepción. Los malvivientes redujeron al personal de servicio que se encontraba en el lugar y se alzaron con varias cosas.
Arturo Urbieta, en conversación con Radio Cardinal, dijo que la policía descartó que soldados del Ejército del Pueblo Paraguayo hayan perpetrado el asalto. "No podemos decir que fue esa gente, según la policía no fue gente del EPP la que llegó a la casa de mi tío", expresó.
"Llegaron cinco personas armados y le agarraron a tres peones que estaban ahí, les ataron con cable y empezaron a golpearle", relató el jefe comunal.
"Por las características más bien sería un asalto, pero los personales dijeron que los hombres les manifestaron que eran gente del grupo armado, aunque ahora cualquiera que roba dice ser del EPP", indicó.
Fuente: HOY
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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