HORQUETA. Sin éxito hasta el momento, familias campesinas y comunidades indígenas afectadas por las prolongadas lluvias solicitan víveres y medicamentos a las autoridades municipales. Argumentan que la intensa humedad destruyó la mayoría de los rubros de consumo. Los nativos se instalan en la plaza José de Antequera y Castro y luego visitan los supermercados para pedir alimentos.
Los dirigentes campesinos e indígenas también se quejaron porque se destruyeron la mayoría de los caminos vecinales y ramales de la Ruta V “Gral. Bernardino Caballero”, lo que imposibilita sacar sus productos y desplazarse hacia otras zonas de este primer departamento.
Indígenas de la parcialidad Mbya Guarani de Isla Sakã, ubicada en la zona de Belén Cue, se instalaron en la plaza José de Antequera y Castro de esta ciudad. Los nativos visitan los supermercados del sector céntrico solicitando alimentos.
El cacique de la parcialidad, Emiliano Garcete, dijo que por las precipitaciones no tienen trabajo e indicó que se suelen mantener trabajando para agricultores y ganaderos de la zona.
Comentó que un ganadero le otorgó el permiso para que puedan vivir temporalmente en su propiedad de 550 hectáreas, donde cultivan rubros de consumo que fueron afectados por las lluvias, razón por la cual vinieron a Horqueta para solicitar las provistas.
Dijo que desde hace 15 años luchan ante las autoridades del Instituto Paraguayo del Indígena (Indi), para contar con sus propias, tierras sin lograr el objetivo.
Intendente reclama
Por su parte, el intendente municipal de esta ciudad, Arturo Urbieta (ANR), afirmó que ya solicitaron a la Secretaría de Acción Social (SAS) víveres, medicamentos y otros rubros para ayudar a los centenares de familias campesinas y los indígenas.
Reclamó que hasta la fecha no recibieron una respuesta positiva de parte de las autoridades.
Lamentó que campesinos que recibieron tierras del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) en la zona de Rancho Coco, ubicada a unos 15 kilómetros de esta ciudad, continúan deforestando el lugar. “Tanto las autoridades de la Secretaría del Ambiente (Seam) como de la Fiscalía del Ambiente deben detener la deforestación, debido a que los últimos bosques constituyen el pulmón de Horqueta”, expresó.
La gran cantidad de lluvia que cayó en el primer departamento destruyó los caminos troncales, lo que impide el desplazamiento de personas y vehículos así como la posibilidad de sacar los productos hacia los puntos de comercialización.
Entre los más afectados están los campesinos no organizados y los indígenas, que no cuentan con recursos para enfrentar la situación.
Abarca la zona del EPP
Campesinos e indígenas que solicitaron ayuda a la Municipalidad de Horqueta provienen de la zona de influencia del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). Este grupo armado tiene también ramificaciones en otras zonas de Concepción y San Pedro, zonas afectadas por las intensas lluvias que cayeron en los últimos días.
Fuente: ABC
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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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