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26 oct 2013

Indagan a supuesto pariente de Ramos

La Policía allanó ayer dos inmuebles en Horqueta y se incautó de varias evidencias, al iniciar una investigación sobre los antecedentes de un supuesto pariente de Alejandro Ramos, quien advirtió la presencia a los agentes de militantes del EPP la noche en que fue asesinado el jefe de la comisaría 3ª de Horqueta, Crio. Princ. Manuel Escurra Acosta.

Daniel Riveros Urbieta
El investigado es Daniel Riveros Urbieta, quien sería primo de Lourdes Bernarda Ramírez, esposa de Ramos y también integrante del grupo armado.

La primera propiedad allanada fue la casa de Norma Ibáñez de Riveros, ubicada en el barrio Fátima de Horqueta. Allí la comitiva fiscal, policial y militar se incautó de una camioneta Mitsubishi L-200 azul, propiedad de Riveros Urbieta, una pistola 9 mm y la camisa que utilizó el denunciante la noche en que supuestamente desconocidos lo altearon y dispararon al vehículo que conducía, cuando se desplazaba por un camino vecinal conocido como Calle 5.

Riveros avisó a su primo, el intendente de Horqueta, Arturo Urbieta (ANR), sobre la presencia de desconocidos en la zona de Tupãrenda. Por orden superior, se envió al lugar al comisario principal Escurra, quien fue emboscado y asesinado.

El segundo cateo se efectuó en la vivienda del propio Riveros Urbieta, ubicada en Tupãrenda y a pocos metros de donde se produjo el atentado que segó la vida de Escurra. En el sitio se encontró una escopeta calibre 12 mm con cartuchos, además de un cargador para pistola y cartuchos de calibre 9 milímetros.


Fuente: ABC

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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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