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18 nov 2013

Los horqueteños tienen “mala fama” originada por el EPP

Horqueta desde hace unos años se constituye en el epicentro del accionar del grupo guerrillero autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) que le otorgó “mala fama”, que perjudica a miles de habitantes de la ciudad.

Autoridades políticas, sectores comerciales y agricultores optaron por el “código del silencio” para evitar exponerse a la inseguridad que impone la banda criminal en esa zona.

El distrito de Horqueta se encuentra 45 kilómetros al este de la capital del primer departamento, Concepción. Años atrás, los más de 60.000 habitantes patentaban el predominio de su laboriosidad y el desafío de salir adelante, pese a la orfandad de las autoridades nacionales para promover el desarrollo de la región. Ante esa situación, un sector –que representa una minoría de la sociedad– quedó atraído por la plataforma de combatir la pobreza impuesta y promocionada por el grupo criminal en la región.

Las colonias Arroyito, Capitán Giménez, Curusu de Hierro, más del novel distrito de Azotey, son de “dominio” del grupo guerrillero. Aún así, la mayoría de los habitantes se resisten a “bajar la guardia” ante los alevosos hechos delictivos perpetrados por la banda criminal en los últimos años.

Mala fama

Los últimos ataques perpetrados por el grupo criminal causaron cuantiosos daños al comercio y a la producción agropecuaria de la comunidad, distante unos 428 kilómetros al norte de la capital del país.

En ese sentido, dueños de comercios se quejaron de la notoria disminución en las ventas, debido a la incapacidad demostrada por los órganos de seguridad para desbaratar o desalentar a los miembros del grupo criminal, diseminados en la región.

Confirmaron que, pese a todo, existe una leve intención de invertir en obras de infraestructura, pensando en la posibilidad de que la población horqueteña pueda gozar del “nuevo rumbo” prometido por el Presidente de la República, Horacio Cartes.

Las autoridades locales mencionaron que los últimos acontecimientos causaron “mala fama”. Incluso hizo que se generalizara el concepto de que “todos los horqueteños estamos ligados a los criminales del EPP”, se quejaron varios de los consultados.

Código del silencio


Los habitantes lamentan los sucesivos ataques del grupo guerrillero y la inseguridad reinante que imponen, pero prefieren callar por temor a los criminales que estarían ocultos en las áreas rurales del distrito.

“Somos conscientes del peligro que representa el EPP. Por ello la gente prefiere callarse para no complicar las cosas. El temor y el peligro son reales; no hay seguridad para nadie”, dijo uno de los pobladores entrevistados.


Fuente: ABC

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