Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

6 nov 2013

Padre canadiense será nuevo Obispo en San Pedro

El Nuncio Apostólico Eliseo Antonio Ariotti anunció este miércoles que el nuevo Obispo de la Diócesis de San Pedro será Pierre Jubinville, un sacerdote de origen canadiense.

En el marco de la 198ª Asamblea Plenaria Ordinaria de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), que se inició este lunes, el Nuncio Apostólico dio la buena noticia. El departamento de San Pedro contará con un nuevo pastor desde el 21 de diciembre.

Se trata del padre Pierre Jubinville quien se desempeña como primer asistente general de la Congregación del Espíritu Santo en Roma.

El Nuncio expresó que espera que los sampedranos puedan "aprovechar" las palabras y las enseñanzas del nuevo Obispo.

En nuevo Obispo del segundo departamento nació en Ottawa (Canadá) el 5 de agosto de 1960. Completó los estudios secundarios en el colegio Saint-Alexandre de la Congregación del Espíritu Santo en la localidad canadiense de Hull, y comenzó a desempeñar el noviciado en la misma congregación, desde 1981, en la ciudad canadiense de Farnham.

En 1984 obtuvo el título en Teología por la Universidad de Montreal, tras lo cual formó parte de una compañía de misioneros en Kongolo, Nord Katanga, en la República Democrática del Congo, entre 1984 y 1987.

En el años 1988 se ordenó como presbítero en 1988 y en 1990 se licenció en Ciencias Religiosas en el Instituto Católico de París.

De acuerdo a un informe de la Nunciatura en Paraguay, después de su ordenación sacerdotal, Jubinville ocupó el cargo de Misionero en México, colaborador en la Parroquia ‘El Pujal’ En San Luis Potosi (1990-1991).

En Paraguay, es misionero desde 1991 hasta el 2012 con los siguientes cargos: Colaborador en la Parroquia ‘Sam José Obrero’ en Choré, Diócesis de San Pedro Apóstol (1991-1996); Cura Párroco en la Parroquia ‘San Francisco de Asís’ en Lima, Diócesis de San Pedro Apóstol (1996-1999); Formador del aspirantado y postulantado de su Congregación en Paraguay en Fernando de la Mora (1999-2010); Superior de la Comunidad del Espíritu Santo en Asunción (2010-2012); Primer Asistente General de la Congregación del Espíritu Santo en Roma (2012 - 2013).


Fuente: HOY

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY