Concepción podría convertirse en ruta de soja brasileña
- Las autoridades concepcioneras y empresarios brasileños demuestran interés en convertir a Concepción en la ruta de la soja.
- Solo faltan ajustar algunos aspectos legales para que millones de kilos de soja sean exportados por el puerto de esta ciudad.
CONCEPCIÓN.- El fin de semana pasado, una vez más varios empresarios del estado de Mato Grosso do Sul (Brasil) llegaron hasta Concepción y, durante una reunión, conversaron con las autoridades departamentales sobre la posibilidad de reactivar la zona franca brasileña y exportar todos los granos producidos al estado mencionado por el puerto de Concepción.
“Tenemos dos alternativas, puerto Murtinho y puerto de Concepción, pero preferimos Concepción, porque puede ofrecer ventajas importantes si se llegan a acordar los detalles que faltan”, dijo Claudio Antonio Cavol, presidente del Sindicato de Transportistas de Campo Grande, Brasil.En otro momento destacó que aún existen ajustes legales que hay que solucionar y que incluso se necesita hablar con las autoridades nacionales.Sostuvo que existe voluntad del presidente de la República, Horacio Cartes, y del gobernador, Luis Urbieta, por lo que ellos también demuestran mucho interés por utilizar la infraestructura portuaria de la ciudad para salir con sus productos hacia los países europeos y asiáticos.Por su parte, el gobernador de Concepción, Luis Urbieta, indicó que hay un pedido de audiencia con autoridades nacionales, ya que se deben destrabar algunas restricciones legales para la operación de los grandes camiones. “La idea es hablar con el ministro de Obras para ver cómo podríamos levantar la prohibición sobre la circulación de bitrenes por las rutas del país”, señaló.Destacó que la audiencia con el ministro de Obras y Comunicaciones ya la solicitaron, y que esperan ser recibidos próximamente para formalizar el proyecto.Fuente: UH
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario