EPP: Liberan a joven y cuestionan pesquisa
Un Tribunal de Apelación Penal de Adolescencia de Concepción ordenó la liberación de una joven de 16 años, imputada por supuestamente colaborar con el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). En su fallo, los jueces cuestionaron duramente la imputación formulada por el fiscal Federico Delfino.
La adolescente fue detenida en julio de este año por policías de Antisecuestro, debido a que en un allanamiento realizado antes en Arroyito se encontró en una cámara fotográfica la foto de la joven supuestamente en un campamento del EPP.
La resolución de la cámara relata que primero hubo un conflicto de competencias, ya que el fiscal Delfino insistió en que se tramite la causa en Asunción, mientras que la defensora pública Luz Rocío Fleitas sostuvo que el caso tenía que ser llevado en un Juzgado Penal de Adolescentes de Concepción.
Mientras se resolvía el conflicto, la jueza de la Capital Violeta Morínigo dispuso la prisión preventiva de la adolescente en el Centro Educativo Virgen de Fátima.
Finalmente, la Corte dispuso que los camaristas de Concepción Amado Jesús Alvarenga Caballero, Eliodoro Molinas Ovelar y Elisa Cardozo resuelvan el caso. En su fallo, los jueces criticaron duramente la investigación del fiscal Delfino, señalando que el agente no recolectó ninguna prueba fehaciente que amerite la prisión preventiva de una adolescente.
La resolución incluso menciona que la prisión de la joven “no se ajusta a criterios ideológicos y razonables”, por lo cual dispone que la menor sea entregada a sus padres. Hoy se cumplirá esto ante el juez Hernán Centurión.
En un reciente informe, el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura también cuestionó duramente esta y otras pesquisas de Delfino.
UH
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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