Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

28 ene 2015

El EPP exige a estanciero repartir carne

El grupo criminal EPP emplazó hasta el viernes 6 de febrero a la familia del conocido empresario Osvaldo Domínguez Dibb para que reparta carne en Concepción y en Asunción, por valor de 50.000 dólares en cada lugar.
Los delincuentes amenazan con repetir los ataques en la hacienda, como el del domingo último, cuando quemaron dos costosas maquinarias agrícolas en un retiro.

El último ataque del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) se inició el domingo alrededor de las 15:00, cuando cuatro delincuentes con uniformes verdes y armas largas irrumpieron desde el espeso monte en el retiro “Bonete” de la estancia “La Gringa”, a 3.500 metros del retiro “Oviedo”, atacado el 30 de diciembre pasado, y 6.500 metros antes del casco central de la hacienda, situada a su vez a 25 kilómetros de la Ruta III “Gral. Elizardo Aquino”, a la altura del Km 385, en el distrito de Azote’y, departamento de Concepción.

El establecimiento, que consta de 37.000 hectáreas, pertenece a la familia del conocido empresario Osvaldo Domínguez Dibb y es administrado por su hijo Cristian Gustavo Domínguez Wilson Smith. Según los datos obtenidos ayer, los cuatro terroristas que quemaron dos costosas maquinarias agrícolas, pertenecientes al productor menonita de la colonia Río Verde Pedro Wall, obligaron al retirero Críspulo Agüero, quien se encontraba con su esposa, a que escribiera en una hoja las exigencias que debían ser entregadas a su patrón.

Entre las principales “peticiones” de la banda armada figuran aparentemente la distribución de carne en el barrio San Francisco de la ciudad de Concepción, donde vivía la familia Villalba Ayala, integrada por la secuestradora condenada Carmen María y sus hermanos prófugos José Mariano, Osvaldo Daniel y Liliana Elizabeth.

También exigieron que se reparta la carne en el carenciado y ribereño sector denominado Calaverita, en el barrio Inmaculada de la capital del Primer Departamento, así como en los asentamientos campesinos de las localidades de Arroyito y Kurusu de Hierro, en los distritos de Horqueta y Azote’y, respectivamente.

La misma exigencia debe ser cumplida en los barrios marginales de Asunción Chacarita y Pelopincho.

Según la amenaza del EPP, la familia Domínguez debe repartir carne por valor de 50.000 dólares en cada lugar.

De lo contrario, los delincuentes advirtieron al retirero que repetirían los atentados en la hacienda y que serían aún más violentos.

SIEMPRE ESTUVO EN LA MIRA DEL GRUPO

El dueño de la estancia “La Gringa”, Cristian Domínguez, siempre estuvo en la mira del EPP, por lo que en su propiedad funciona un destacamento con personal de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC).

De hecho, antes de los sucesivos ataques del EPP en la estancia, ya se había filtrado un supuesto intento de secuestro del empresario Domínguez.

El EPP, paralelamente a su capacidad operativa de materializar sucesivos ataques en las narices de la FTC, también mantiene aún secuestrado al suboficial de Policía Edelio Morínigo Florenciano (25), quien fue capturado por los criminales el 5 de julio del año pasado en Arroyo de Oro.

Para liberar al uniformado, los captores exigen al Gobierno la excarcelación de seis de sus cómplices.

Aceptarán la carne del EPP

Líderes del barrio Calaverita de Concepción anunciaron que la carne que el EPP exigió a la familia Domínguez será aceptada porque la población “es realmente pobre” y porque hay una “gran ausencia del Estado”.

Francisco González, líder de la comisión vecinal del barrio, anunció en comunicación con la 780 AM, que aceptarán las provistas. “Aceptamos ese pedido. Acá en Concepción el Estado está ausente. En el barrio Calaverita está ausente”, manifestó. Dijo que la decisión se tomó luego de un diálogo con los vecinos, que viven en viviendas precarias desde que fueron afectados por las inundaciones.

“Aceptamos porque es una gran ayuda a las personas más humildes que hay en mi barrio. Viven más de 500 familias que son pobres. Realmente acá necesitan, en Concepción no hay fuente de trabajo”, explicó González. Aclaró que no tienen ninguna conexión con el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), pero no quiso opinar sobre su actuar ni sobre el secuestro del suboficial Edelio Morínigo, quien es la “moneda de cambio” en todas estas negociaciones.

El líder barrial contó que en reiteradas ocasiones, inclusive por nota, pidieron a la Gobernación de Concepción chapas y provistas, pero nunca recibieron respuesta y mucho menos la ayuda. La difícil situación es lo que les motiva a aceptar la “ayuda” antes que mirar las circunstancias, reflexionó González.

Así también recordó que la familia Domínguez es pudiente, y nunca se solidarizaron con los demás. “Yo creo que es una extorsión a la familia Domínguez, pero ellos son personas ricas, que siempre fueron dueños del Paraguay. El grupo (EPP) pensó en mi barrio porque hay mucha pobreza, mucha necesidad”, manifestó.

“No les conozco a ellos”, se defendió el líder del barrio Calaverita, al ser consultado sobre el EPP y su actividad en la zona. No quiso criticar ni apoyar al grupo armado, ni tampoco quiso contestar si se guarda la opinión por temor. “Esto no iba a pasar si las autoridades hicieran un buen trabajo, con proyectos”, dijo seguidamente.

“No sé qué clase de lucha que tienen los del EPP. No te puedo responder eso. Si está bien o está mal lo que hacen. Me vas a disculpar pero yo no te puedo responder eso”, indicó González. El grupo criminal EPP emplazó hasta el viernes 6 de febrero a la familia del conocido empresario Osvaldo Domínguez Dibb para que reparta carne en Concepción y en Asunción, por valor de 50.000 dólares en cada lugar. El pedido fue expresado en una nota redactada a mano, abandonada en el último ataque en la estancia de la mencionada familia.

ABC

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY