Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

21 feb 2015

Los Fick agradecen donación

La familia Fick Bremm, que había solicitado ayuda a la ciudadanía para reponerse de los costos que significó liberar a Arlan, previo pago de costosos chantajes por parte del EPP, cerró hoy la cuenta de ahorros y agradeció a todos aquellos que colaboraron.
Rosinei Fick informó a través de su perfil en Facebook que hoy procedieron a cerrar la cuenta de ahorro abierta en el Banco nacional de Fomento y que los aportes recibidos a través de ese medio, giros y otros, en total lograron recaudar la suma de G. 9.870.000.

“Un especial agradecimiento a todas las personas de buen corazón que ayudaron a mi familia colaborando, muchas gracias que Dios le dé el doble! Bendiciones”, expresó la joven.

El 31 de diciembre del 2014, la familia de Arlan Fick, secuestrado por el grupo criminal EPP durante 267 días, inició una campaña para hacer frente a los elevados costos que significó pagar el rescate del joven.

“Después de tanto sufrimiento tuvimos la alegría de tener a Arlan en casa sano y salvo, pero es momento de pensar en la forma de pagar las deudas”, había escrito en aquella oportunidad Rosinei.

La familia pagó en concepto de rescate la suma de US$ 500.000. Luego los secuestradores exigieron a la familia la distribución de víveres por valor de US$ 50.000 en las localidades de Kurusu de Hierro y Arroyito y tras concretarse la liberación de Arlan, “sugirieron” repartir canastas navideñas en la Colonia Nueva Fortuna, en Kususu de Hierro.

ABC

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY