Accidente causa muerte de exmodelo, su hijo y niña con discapacidad está grave
En el accidente de tránsito que ocurrió en la altura del kilómetro 220 de la Transchaco, falleció la ex Miss Hawaiian Tropic 2005, Sandra Echagüe, quien viajaba en compañía de sus hijos. Uno de los menores falleció y la niña está herida de gravedad.

El Crio. Daniel Benítez, jefe policial de la Comisaría de Monte Lindo, confirmó a nuestra redacción que los agentes acaban de llegar al lugar donde se produjo un choque frontal entre dos vehículos.
Según el reporte preliminar, uno de los involucrados es un camión tumba de gran porte, que estaba al mando de Inocencio Galeano, que solo tiene heridas superficiales.
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| Sandra Echagüe |
El accidente de tránsito causó la muerte de madre e hijo y dejó a una niña con discapacidad herida de gravedad, que está siendo trasladada al Centro de Emergencias Médicas.
Según los informes, la exmodelo se desplazaba en una camioneta Kia Sorento que chocó de frente contra un camión volquete con chapa UAB 955, conducido por Inocencio Galeano, quien resultó con heridas menores, informó la corresponsal de ABC Color en la zona, Rocío Portillo.
Echagüe viajaba en ese momento con sus dos hijos. Uno de ellos, Miguel Rolón, de apenas dos años de edad, corrió la misma suerte que su madre, mientras que su hermana, de ocho años, resultó gravemente herida, por lo que fue trasladada a un centro asistencial. Según la Policía Nacional, la niña tenía varias fracturas expuestas.
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La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
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“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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