Piden agencia de ANDE en Horqueta
HORQUETA. Miembros de la comisión vecinal de la villa San Pedro de esta ciudad reclamaron ayer la habilitación de una agencia regional de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) debido a que recibieron elevadas facturas.

Dijeron que en la oficina de reclamos de la estatal no cuentan con un área de cobranzas para pagar sus deudas, que se acumulan. Añadieron que, llamativamente, desde hace cuatro meses el lector del reloj digital electrónico del ente, Lucio Giménez, quien debe venir desde Concepción, no aparece por el lugar para anotar el uso de la energía.
Asimismo señalaron que tampoco acceden a la tarifa social y que por esta situación se acumulan sus deudas, que ya superan los G. 600.000, hecho que afecta a unas 126 familias en extrema pobreza. Indicaron que no tienen el dinero para pagar, ni si les fraccionan.
Por su parte, el jefe de la oficina de reclamos de ANDE, Alder González, respondió que ellos no pueden solucionar el problema de los usuarios porque la única vía sería la urgente habilitación de una agencia regional en esta ciudad, que está en etapa de ejecución.
Agregó que, por ahora, en la oficina de reclamos solo atienden a los clientes, además de aclarar que el lector de los relojes, Lucho Giménez, es horqueteño y a quien no lo pueden controlar porque también depende de la jefatura de Concepción.
Por su parte, el jefe regional de Concepción, Julio Roy, respondió que está en etapa de construcción la agencia para esta ciudad y sostuvo que todo depende de los gerentes de la central para que terminen rápidamente. El fiscal de obras Benjamín Lezcano, quien se encuentra en esta ciudad, dijo que la refacción del edificio finalizará a finales de abril próximo.
ABC
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario