El dibujante Melki obtuvo importante titulo universitario en Canadá
El caricaturista Melquiades Melgarejo (Melki), colaborador del Grupo Nación de Comunicaciones, comentó a La Nación Digital que se convirtió en uno de los primeros paraguayos en recibir el título de licenciatura en Animación en 3D, otorgada por la Universidad de Quebec, Canadá.
Melki señaló que, “en la Universidad de Quebec, reciben a 64 personas por año, en base a curriculum y al lado artistico. La mitad va para videojuegos y la otra mitad para cine”.El dibujante contó a modo de anécdota que “la carta de motivacional la realice en forma de historieta, luego, el director de admisiones contacto conmigo para comprar la historieta, gracias a eso me aceptaron en la casa de estudios en esa oportunidad”.Melki, vive con su esposa y sus dos hijos desde el 2011 en la ciudad de Montreal, capital de Québec donde viajó para obtener el título.Oriundo de Yby Ya’u, departamento de Concepción, Melki sus inicios en el mundo de las caricaturas fue mediante revistas de superhéroes que leía en su infancia. Posteriormente, en 2013, fue contratado Yahoo Canadá, especialmente para las caricaturas.En su perfil de Facebook, Melki agradeció desde Canadá al directorio de Multimedia S.A. y en su nombre a sus compañeros del Popular, HOY y La Nación quienes apostaron por su trabajo a distancia y lo apoyaron en este tiempo.Igualmente, agradeció a “familiares, amigos de Paraguay y Canadá sin cuyo grano o camionada de arena no hubiese conseguido esto. A mis compañeros del NAD y en especial a mi brother Fernando Mantilla. Y justamente por hoy a cada uno de mis profesores desde la primaria y hasta ahora quienes están presentes en este título universitario. Ahora sólo me queda trabajar duro para no decepcionarles y honrar esta profesión para conseguir satisfacciones ya no sólo personal sino también para mi amada Evelia Magalí Careaga y los tesoros de la casa; nuestros hijos”.
LN
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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