Habrá plus para los mejores productores
A través de un acuerdo entre la Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay (ACBP) y el Frigorífico Concepción, se darán bonificaciones a los productores que entregan animales machos a partir de 220 kilos y vaquillas desde 190 kilos.
Es el cuarto año en el que se lleva adelante un acuerdo como este, y podría producir beneficios adicionales a los dueños de al menos 60 establecimientos que trabajan con el mencionado frigorífico y que están asociados a la ACBP.En conferencia de prensa, el presidente de la Asociación de Brangus, Miguel Reinau, explicó que la renovación del acuerdo y el aumento de las bonificaciones demuestran que “se están haciendo los deberes y que hay clientes satisfechos”.Por su parte, el presidente de Frigorífico Concepción, Jair De Lima, explicó la metodología de adjudicación de las bonificaciones. Por las vacas, se bonificará el precio pagado para la compra, más 1% sobre dicho precio. De acuerdo con el precio de la carne pagado por las compras de novillos Brangus de hasta cuatro dientes, 3%, y hasta seis dientes, 2%. Por las vaquillas, se equiparará con el precio de compra de los novillos de hasta cuatro dientes, señaló De Lima.Todo lo faenado se distribuye en Asunción, Pedro Juan Caballero, Salto del Guairá y Ciudad del Este, en lo que respecta al mercado local. En el exterior, esta raza llega a Perú, Chile y Brasil. También Israel manifestó interés.Tanto Reinau como De Lima coincidieron en que este acuerdo impulsará a los productores a mejorar la calidad de los animales. El año pasado, 35.000 animales fueron faenados bajo esta garantía.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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