Segun Contraloría Gobernación de Concepción no rinde cuentas
Un examen especial de la Contraloría a la ejecución de recursos transferidos por Hacienda en concepto de royalties y Fonacide a la Gobernación de Concepción, años 2013 y 2014, revela el pago de millonarios montos por obras, sin que se haya presentado rendición de cuentas.
 |
| Luis Urbieta |
Corresponde a la gestión del gobernador saliente Carlos Núñez Martínez (PLRA) y del actual Luis Adolfo Urbieta Cáceres (ANR).
El informe del órgano contralor menciona que los auditores observaron transferencias en concepto de aportes y subsidios a entidades educativas e instituciones privadas sin fines de lucro sin rendiciones de cuentas por un total de G. 134.277.794, en el ejercicio 2013.
Se realizaron transferencias en concepto de aportes y subsidios a entidades educativas e instituciones privadas sin fines de lucro, con recursos de royalties y compensaciones, sin que se observe presentación de rendiciones de cuentas a la Contraloría por parte de las instituciones beneficiadas con G. 604.318.100, durante el ejercicio 2013.
También la Gobernación ejecutó obras financiadas con recursos del Fonacide (Fondo Nacional de Inversión Pública y Desarrollo) en el año 2013, sin la aprobación del Ministerio de Educación, dice el informe.
Los auditores tampoco observaron documentos que avalen controles de los responsables del gobierno departamental sobre las entregas del almuerzo escolar realizadas por la firma Pinoty SA durante el 2013. Según las notas de remisión, se constató que hubo escuelas que recibieron menos cantidad de raciones de alimentos que la establecida en el contrato, y otras que recibieron demás, señalan. En total, los auditores encontraron 29 observaciones.
ABC
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario