Yby Yaú: Inauguran Juzgado de Paz en el distrito
YBY YAÚ, Concepción. Un flamante local para el Juzgado de Paz de esta ciudad fue inaugurado ayer. En la ocasión, también se realizó la cuarta jornada del programa denominado “Justicia sin puertas”.
En el acto de inauguración, el presidente de la Circunscripción Judicial de Concepción, doctor Miguel Óscar Bajac Albertini, expresó que por la puerta del Juzgado de Paz ingresará la gente que no puede pagar un abogado y necesita un trámite judicial rápido. “La Corte Suprema de Justicia (CSJ) creyó conveniente primero habilitar el Juzgado de Paz para atender a la gente pobre. Los tres Poderes del Estado debe llegar a la gente”, aseguró Bajac.
Asimismo, anunció que la CSJ considera la urgente necesidad de construir en esta ciudad un Palacio de Justicia.
En la oportunidad, también juraron unos 17 facilitadores estudiantiles que van a trabajar en el distrito en temas como bulliyng, violencia intrafamiliar y droga. Asimismo, se anunció la apertura de los sobres de ofertas para la construcción del futuro Juzgado de la ciudad de Sargento José Félix López, más conocida como Puentesiño.
Al acto de inauguración asistieron autoridades locales, nacionales, ciudadanía en general, entre otras personas.
Justicia sin puertas
En la explanada de la Municipalidad de Yby Yaú se realizó la cuarta jornada del programa denominado “Justicia sin puertas” de la Corte Suprema de Justicia (CSJ). La iniciativa busca acercar servicios como Marcas y Señales, Mediación, Estadísticas, Psicología Forense, Facilitadores Judiciales, entre otros a la ciudadanía.
En el sitio los magistrados y funcionarios de diferentes juzgados también atendieron los reclamos de personas que tienen algún expediente tramitándose en la circunscripción judicial de Concepción.
El programa “Justicia sin puertas” busca contribuir con el fortalecimiento de las tareas propuestas por la CSJ en el marco de su Plan Estratégico 2016-2020.
ABC
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario