Afectados por la granizada en el Norte no reciben ayuda
CONCEPCIÓN.- Las lluvias dispersas caídas la semana última en el Departamento de Concepción no alcanzaron a los distritos de Loreto ni Horqueta, cuyos productores no pueden realizar los cultivos de temporadas, mientras los afectados por la granizada siguen aguardando ayuda.
Los labriegos tienen sus parcelas preparadas, pero necesitan una buena precipitación. Explicaron que la época es ideal para los cultivos de autoconsumo y de renta para comercializar en diciembre, pero que tropiezan con dos problemas: La falta de buena lluvia y de semillas de autoconsumo, ya que la Gobernación distribuyó solo semillas para hortalizas por valor de G. 100.000.000 y no alcanzó ni al 30% de los productores afectados por las heladas.Según la denuncia, el Gobierno Nacional no envió ayuda a los 10.000 agricultores afectados por las heladas, pese a la declaración de emergencia agrícola y alimentaria en el departamento.Por otra parte, los labriegos afectados por la granizada aún no recibieron ayuda de parte del Gobierno Nacional. Unas 200 familias aún están con problema de techo y cultivos destruidos. Necesitan chapas y semillas.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
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La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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