Arroyito: Estanciero pagó US$ 20.000 al EML para no sufrir otro ataque
El grupo armado Ejército del Mariscal López (EML), que sería un desprendimiento del EPP, cobró 20.000 dólares al ganadero Rogelio Carrillo para no volver a atacar su estancia “Acapitigo” de la ciudad de Arroyito.

Según los datos recogidos ayer en el Norte del país, la extorsión se hizo a través de un video que los peones tuvieron que grabar en un celular para enseñar las imágenes a su patrón, el ganadero Rogelio Carrillo.El ataque al retiro “Piro’y” y a un depósito de sales minerales, ubicados a 440 metros uno del otro, se inició el jueves de mañana y concluyó a la noche, periodo en el cual los criminales quemaron ambos sitios y hasta mandaron faenar una vaca. La aparición de los delincuentes ocurrió a 7.500 metros del peaje del kilómetro 81 de la Ruta 5, siempre en la jurisdicción del nuevo distrito de Arroyito, departamento de Concepción.El golpe fue perpetrado por tres integrantes del EML, que serían Feliciano Bernal Maíz (19 años), Leticia Jara Larrea (18) y un menor de entre 13 y 15 años. Esta vez no apareció el líder de la gavilla, Alejandro Ramos Morel (44 años), alias “Jota”, quien encabeza el secuestro del ganadero horqueteño Félix Urbieta Ramírez (67), mantenido en cautiverio desde hace un año.Entre otras cosas, los miembros del EML exigieron al ganadero Rogelio Carrillo el pago de 20.000 dólares a cambio de dejarlo trabajar tranquilo en su establecimiento.Según fuentes de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), un empleado de la hacienda que fue tomado de rehén fue con el mensaje junto a su patrón, y después volvió con el dinero para que los criminales se retiraran. La “baqueana” del grupo criminal sería Leticia Jara Larrea, quien conoce perfectamente la zona ya que perpetró varias otras extorsiones al propio Carrillo cuando era parte de la banda Agrupación Campesina Armada (ACA), que lideraban sus hermanos mayores Alfredo y Albino Jara Larrea, quienes ya fueron abatidos.En cuanto a Feliciano Bernal Maíz, se trata de un hermano de Bernardo Bernal Maíz, alias “Coco”, abatido en la noche del secuestro de Arlan Fick.Este último golpe del EML en la estancia “Acapitigo” fue exactamente igual al que ocurrió en la noche del 10 de octubre pasado en el retiro “Don Rodrigo” de la estancia “La Novia”, a solo 6.000 metros de distancia.En esa ocasión, los criminales también mandaron grabar un video para el dueño de la hacienda, José Epifanio Galeano Etcheverry, a quien igualmente exigieron el pago de 20.000 dólares.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario