En Horqueta Guardia mata a un enfermero
Un enfermero falleció horas después de ser baleado por un guardia de seguridad privada, en el interior de un sanatorio de la ciudad de Horqueta, departamento de Concepción, donde ambos trabajan.
La víctima fue identificada como Inocencio Serrano Cárdenas (42), domiciliado en la localidad de Espajín, mientras que el presunto homicida fue Basilio Melgarejo (62), guardia de seguridad, radicado en el barrio Las Mercedes de esta localidad.
De acuerdo a los investigadores, tanto Serrano como Melgarejo, trabajaban en el sanatorio San Antonio, perteneciente al doctor Sixto Barrios y que en la noche del sábado alrededor de las 23:30, ambos mantuvieron una airada discusión por cuestiones que nadie pudo precisar.
Luego del fuerte altercado verbal en el patio, el enfermero ingresó a una de las dependencias de la clínica hasta donde lo siguió el guardia y le disparó dos tiros en la cabeza con un revólver calibre 38, y luego escapó del lugar.
Vecinos de la zona denunciaron lo ocurrido a la comisaría y cuando llegaron los primeros agentes al sitio encontraron al doctor Barrios reanimando a la víctima, que luego fue derivado a bordo de una ambulancia al Hospital de Trauma de la capital, donde finalmente falleció a causa de la gravedad de sus heridas.
Por su parte, el presunto homicida todavía se encuentra prófugo, señalaron.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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