90.000 toneladas de soja llegarán mensualmente al Puerto de Concepción
Para mediados del presente año prevén completar la totalidad de las cargas de granos de soja provenientes de Mato Grosso do Sul, Brasil, y que son embarcados en el Puerto de Concepción, según el representante de empresas Baden SA, Fabián Sesto, según informa La Nación de Paraguay.

A pesar del buen comienzo en la recepción de los granos que provienen de la zona de Mato Grosso do Sul, la huelga en la Aduana del Brasil registrada a comienzos de marzo fue un problema. Sin embargo, en la compañía esperan recibir aproximadamente 90.000 toneladas de soja al mes en el Puerto de Concepción, una vez que se resuelvan definitivamente los inconvenientes en el lado brasileño.
Sesto comentó que esta situación ha registrado una merma en las expectativas y que lo ideal es que lleguen al puerto unos 250 camiones al día, aunque en la Aduana del Brasil dejan pasar mucho menos de lo que se necesita en la terminal portuaria.
La llegada de las cargas de granos de soja se da en el marco del plan piloto de traer un total de 1 millón de toneladas del grano de la oleaginosa. El 50% de la carga lo transportarán camioneros paraguayos, según La Nación.
La empresa Baden SA. tiene a su cargo el puerto tras concretar una alianza estratégica comercial con la Asociación Nacional de Navegación y Puertos (ANNP), de manera a reactivar las actividades que estaban paradas desde hace años. Mediante este acuerdo, se duplicó la capacidad de almacenamiento de los granos, se ampliaron los silos y se hicieron mejoras en la infraestructura de las instalaciones edilicias y en el terminal de combustibles.
Por MundoMarítimo
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
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La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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