Sicarios asesinaron a un joven de 18 años
En pleno Viernes Santo, un nuevo hecho de sicariato se registró en el departamento de Concepción, donde falleció un joven que se encontraba a bordo de su vehículo y fue interceptado por dos personas que se desplazaban en una motocicleta. La víctima iba acompañada por su pareja que resultó ilesa.
El hecho ocurrió pasada la medianoche de hoy, en el asentamiento Aquino Cué de la ciudad de Concepción, la víctima fatal fue identificada como Ronald Echague Moreira, de 18 años, que contaba con antecedentes penales por hurto agravado. Según el reporte policial, el joven fue asesinado de varios disparos por una persona que descendió de un biciclo.
La mujer identificada como Liz Ibáñez explicó a los intervinientes que su pareja se estacionó al costado de la ruta PY22 para fumar un cigarrillo y al momento de volver a subirse a su vehículo, se le acercó desde la parte de atrás la motocicleta de la cual descendió el acompañante, abrió la puerta del conductor y efectuó varios disparos. Luego se dieron a la fuga hacia la ciudad de Horqueta.
Por su parte, la agente fiscal Silvia González dispuso el traslado del cuerpo sin vida a la morgue del Hospital Regional de Concepción, donde el médico forense Cristhian Ferreira dio como causa de muerte destrucción de masa encefálica por heridas de arma de fuego a nivel del cráneo. En el lugar se levantaron 20 vainas servidas y percutidas de calibre 9 mm.
Finalmente, el cuerpo del joven fue entregado a sus familiares, en tanto que el automóvil fue trasladado hasta la sede de la Dirección de Policía Departamental. Los agentes de la Policía están realizando las pesquisas correspondientes, con la intención de identificar y localizar a los autores del crimen.
Fuente: LN
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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