Un nativo fue denunciado por presuntamente abusar sexualmente de su hija de 11 años de edad en una comunidad indígena de la zona de Azotey, departamento de Concepción.
En la madrugada del sábado último se registró un presunto caso de abuso sexual infantil en una comunidad indígena ubicada en el distrito de Azotey.
La denuncia fue radicada ante la Subcomisaría 24ª por la líder comunitaria, quien recibió el reporte de parte de la madre de la víctima..
Según menciona Concepción al Día, la madre se encontraba en la vivienda junto a su hija y su pareja, quien en un momento dado la amenazó verbalmente, lo que la obligó a salir en busca de ayuda.
Dicha situación habría sido aprovechada por el nativo para perpetrar el abuso sexual contra su hija de 11 años de edad, tras lo cual decidió darse a la fuga.
La madre manifestó que esta no es la primera vez que ocurre un hecho similar y que en ocasiones anteriores no radicó la denuncia ante las autoridades por temor a represalias.
Por disposición de la fiscal de turno, se ordenó que la niña reciba inmediata atención médica en una clínica privada del distrito de Yby Yaú, cuyos resultados posteriormente serán facilitados al Ministerio Público.
Entre tanto, el padre de la menor aún permanece prófugo de la justicia, por lo que se libró una orden de detención en su contra.
Fuente: HOY
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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