YBY YAU (ABC).
Un agente de la Policía asesinó de seis balazos a su esposa frente a sus dos hijos, en un caso registrado en el barrio San Juan de esta ciudad, a las 23:15 del lunes, frente a la casa del diputado colorado Magdaleno Silva.
La fallecida es Zulma Edith Meza (de 43 años), docente. El criminal es su cónyuge, suboficial Adolfo González Benítez (36). Según los datos, el crimen fue el resultado de una discusión que mantuvo la pareja. El altercado se inició después que González llegó a su casa en una motocicleta de la marca Kenton 150 CC., amarilla y pidió a su esposa que le abriera la puerta. Ante la falta de respuesta, violentó la entrada para ingresar a su vivienda.
FRENTE A LOS DOS HIJOS
La actitud del policía produjo una discusión entre ambos. El agente, preso de un estado colérico, extrajo su arma de fuego, un revólver Magnum calibre 357 y descerrajó seis disparos contra su esposa, frente a sus dos hijos.
La docente falleció instantáneamente al recibir los tiros a la altura del tórax, el brazo y antebrazo del lado izquierdo. Tras cometer el hecho calificado como homicidio doloso, el suboficial huyó apresuradamente del lugar dejando el cuerpo de la mujer con sus dos hijos, Enmanuel (de 8 años) y Marcelino (de 10). Agentes de la Comisaría 7ª de Yby Yaú que intervinieron en el hecho encontraron el bolso del policía, restos de marihuana y algunas prendas de vestir. El suboficial supuestamente acababa de retornar de una estancia, que los efectivos intervinientes no supieron especificar.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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