El puerto privado Almasol ubicado en la ciudad de Concepción recibirá en breve toneladas de soja, maíz, azúcar y otros productos del estado de Mato Grosso do Sul. El nuevo puerto también representa una alternativa para la importación de trigo, de fertilizantes y de otros productos para los agricultores y comerciantes de todo el estado de Mato Grosso do Sul, indicaron los directivos de la empresa Gical, dueña del puerto Almasol.
El Corredor de Exportación Mato Grosso do Sul – Concepción posee varias ventajas, como un mercado alternativo para la venta de productos, porque los puertos de Santos y Paranaguá colapsan en los picos de zafra. “Actualmente, varias compañías multinacionales están interesadas en los granos”, indicó Javier Giménez, director de Gical.
Asimismo, Giménez explicó que “en la hidrovía existe mucha oportunidad con los fletes de retorno de las barcazas, que hoy llegan vacías. Este proyecto recibe el apoyo de las autoridades nacionales y de los departamentos de Concepción y Amambay, pero también existen varios desafíos”, explicó. La Asociación Comercial y Empresarial de Dourados (ACED) apoya el proyecto.
El puerto Almasol está ubicado en el Kilómetro 695 a la margen izquierda del río Paraguay. Posee una capacidad de almacenamiento de 40.000 Ton., con una capacidad de embarque de 12.000 Ton. por día y con 5.000 Ton. de recepción por día. Los servicios que brinda son la recepción, el análisis de las mercaderías, pesaje, descarga, almacenamiento; control de mercadería, fumigación, transilaje, embarque y almacenaje para servicios warrant.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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