Concepción.-
En Concepción también continuaron ayer los cierres de rutas, por parte de productores de sésamo. Los cortes se produjeron en distintos puntos de la Ruta Quinta Gral. Bernardino Caballero, y también fue afectada la Ruta 3 Elizardo Aquino, en Azote’y.
Los labriegos de Concepción exigen el pago de seis mil guaraníes el kilo del producto y la implementación del plan anunciado por el gobierno para enfrentar la crisis del sésamo a raíz de los bajos precios y las pérdidas por sequía y plagas en el departamento.
Algunas instituciones educativas se plegaron a las medidas en algunas zonas mientras en otras los docentes tuvieron que buscar caminos alternativos para llegar a sus lugares de trabajo ingresando por caminos vecinales en la zona rural.
Una fuente policial informó que no se contaba con orden de despeje alguno sobre los cierres que se llevaron adelante por tiempo bastante prolongado en algunas partes. Por otro lado, representantes del Ministerio Público se acercaron a algunos líderes en los puntos de cierre para tratar de negociar un cierre intermitente para no entorpecer demasiado el tráfico.
Al respecto la fiscala de Santa Rosa del Aguaray, Ninfa Mercedes Aguilar, señaló que los campesinos ya exageraron con los constantes y prolongados cierres, por lo que ya tendrán que actuar si vuelven a cerrar en la fecha.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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