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2 abr 2009

Tras tumulto reciben los aportes

HORQUETA (ABC).
Unas 2.300 personas, representantes de familias de escasos recursos del área rural de esta ciudad, recibieron G. 360.000 cada una de la Secretaría de Acción Social (SAS).

La entrega se realizó en el marco del programa denominado Pro-país II.
En horas de la tarde, el grupo de personas creó un tumulto frente a la Municipalidad local, debido a que el dinero que esperaban desde las primeras horas de la mañana no llegaba. Finalmente, los fondos estuvieron disponibles a las 16:30 y la distribución se inició a las 17:00. El trabajo de los funcionarios culminó pasada la medianoche del martes.
La tardanza de la llegada de los fondos se debió a que el vehículo que transportaba el dinero tuvo inconvenientes mecánicos a la altura de la colonia menonita Río Verde. La localidad está ubicada sobre la ruta Tercera, a unos 40 kilómetros de Yby Yaú.
Las personas que aguardaban el dinero desde las 08:00 perdieron la paciencia y a las 13:00 coparon la calle Mcal. López, frente a la Municipalidad. Pidieron la intervención del intendente Jorge Centurión (PLRA) para solucionar el inconveniente.
Amenazaron con amanecer en plena calle si no recibían los aportes. También denunciaron que el pago de las cuotas se atrasó entre cuatro y siete meses, debido a la ineficiencia del anterior gobierno así como de la actual.
El coordinador departamental del programa, Juan Aquino, señaló que el atraso fue solo de dos meses. Explicó que con el pago de los retroactivos, en cuotas que se realizan cada 45 días, se irá normalizando el programa.

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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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